Con este capítulo: Tumbleton: ¡Ya llegamos a la mitad de la temporada! 😲 O sea, sólo nos quedan 4 capítulos más.
Primero, vamos con los cambios en el tapete. Esta vez no hay tantos cambios, pero se agrega después del división del pueblo, dos personas las que podrían ser Rhaenyra hablándole al oído a su nuevo Maestro de la Moneda, Ser Torrhen Manderly, su derecha. Y a la izquierda parece ser el Septo Supremo.
Ahora sí, empezamos en el sitio de Tumbleton. Están asignando soldados Hightower a las casas del pueblo y vemos cómo asignan unos en la casa de Kat, la esposa de Hugh Hammer y su familia. Los nobles de Tumbleton, los de la Casa Footly —leales a los negros—, se quejan con Ormund por su propósito de restaurar la «línea legítima» (según él) al trono. Mención especial a Lady Footly por plantársele. En esta misma escena vemos al verdadero príncipe Daeron Targeryan, que como había dicho es pelirrojo como los Hightower. Ormund pide noticias sobre Baratheon y también de Vhagar —que sigue desaparecida—, ya que la necesitan para sus defensas.

En King’s Landing, Rhaenyra se pregunta por qué los verdes decidieron tomar Tumbleton. El Maestre Orwyn le aconseja que envíe el ejército de Daemon ahí. En su conversación ella lo nombra Gran Maestre y parte de su Consejo, siempre y cuando se mantenga leal. Deciden enviar un dragón a vigilar mientras que el ejército llega, ya que podría tardar semanas. En su reunión del Consejo podemos notar la ausencia de su mano: Corlys Velaryon. Rhaenyra pide que investiguen sobre quién es Ser Manderly, que llamó su atención después de la cena con los nombres de la ciudad.
Después, Rhaenyra le pregunta a Alicent —que en este momento es algo así como su consejera personal— sonre Ormund, quien le dice que no lo conoce. Lo que sabe es que él mismo se ve como un erudito que colecciona tapices, que se comporta de manera paternal con Daeron y que tiene una gran sensibilidad a los olores. Rhaenyra le pregunta si esa elección de enviar a su hijo menor a Oldtown con su primo le dolió. Alicent le contesta que ella le dio tres Targaryens a Viserys y quería que el último fuera un Hightower. Que es su mejor acto de maternidad aunque no tiene claro cuál va a ser el destino de su hijo con esa decisión. La reina le dice que ella lo hubiera perdonado.

Pasamos a la Mano de la Reina Corlys, la Serpiente Marina, preparándose para partir. Éste se niega a ir al Consejo. Alyn le cuestiona su decisión y le contesta «la Mano no es boca». Finalmente envía a su hijo Alyn a la corte en su nombre.
Aegon y Larys que están caminando en un bosque. Y llegan al cuerpo de Sunfyre 💔. Aegon me cae malísimo pero que triste es ver un dragón así. Cuando Aegon se acerca para tocarlo alguien llega a pedirles dinero. El Rey Usurpador no quiere separarse de él y se lleva una de sus escamas. Incluso dice que Sunfyre está vivo. Larys les pide a los desconocidos la dirección hacia Rook’s Rest.

Ser Gwayne y Criston Cole llegan a Harrenhal, y vemos que van con desconfianza porque ya sabemos que ese castillo es muy tenebroso. Alys los encuentra y les dice que el castellano y sus sucesores fueron asesinados, que ella es ahora una especie de guardiana. Le dicen que están buscando al príncipe Aemond. La bruja les da la noticia de que Rhaenyra tomó King’s Landing. Gwayne sugiere enviar un cuervo a Ormund y Criston no acepta. En este momento a Cole se le sale todo el odio que tiene a Rhaenyra (no la supera), y propone que deben evitar que el ejército de Riverlands llegue a King’s Landing o retrasarlo lo más posible, aunque no tengan suficientes hombres. Aunque su ejército sea de 20 a 1, se convertirán en fantasmas para pelear y aferrarse a su honor para no convertirse en bestias.
Volvemos a Rhaenyra con el modelo de la Antigua Valyria de su padre que también está infestada por ratas. Alyn la acompaña y hablan de la ausenica de la Serpiente Marina en el Consejo. Alys le dice que Corlys se fue a cazar a los corsarios de la Triarquia que quedan. Él ha perdido mucho durante esta guerra y tiene mucha frustración en este momento, así que tal una pelea sea lo que necesita en este momento. Alyn le da la sugerencia a la reina de poner gatos para cazar las ratas, como lo hacen en los barcos.

Finalmente Aegon y Larys llegan a Rook’s Rest, un pueblo devastado por la guerra en el que la gente sufre. En primera plana podemos ver los restos descompuestos de Meleys, la dragona de la gran Rhaenys, ambas muertas en esa batalla. Otra vez, que triste ver otro dragón muerto en un mismo capítulo. ¿Quién piensa en Helaena y que ninguna criatura sufra? Yo soy Team Helaena en eso. Con la excusa de que también son desposeídos por la guerra, piden refugio. El encargado les dice que se pueden ganar una tienda dónde quedarse y comida si trabajan. Mientras Larys les es útil por sus conocimientos en hiberas y lectura a Aegon lo mandan a las letrinas a recoger orines para los curtidores y caca para hacer abono. Eso me dio mucha risa, el «gran» Rey Aegon de los Siete Reinos recolectando cacas.

Regresamos a la Fortaleza Roja, donde ser Hugh le pide a la Reina hacer guardia en Tumbleton porque su esposa está ahí. Rhaenyra lo duda porque podría crear algún conflicto, epro él le dice que eso sería su mayor motivación para realizar bien su trabajo. Al final ella acepta y envía a Hugh con Ulf a patrullar. Luego pasamos a Ulf que está en la ciudad y en su camino a la cantina ve un grafiti que dice «Reina de los Bastardos» en referencia a Rhaenyra. Ulf es recibido como un héroe en la cantina: «el señor dragón» e invita a toda la gente presente a una ronda.
En Tumbleton, sus habitantes tienen que lidiar con el ejército Hightower, incluso uno de los soldados intenta violar a Kat, la esposa de Hugh. Al defenderla, su hermano es herido y su esposa le quiebran su brazo. Kat, junto con su hermano y su familia, van donde Ormund y acusan al soldado. Después de escuchar ambas partes Ormund decide castigar al soldado castrándolo. También vemos cómo después del incidente le aconseja a Daeron ser firme con sus súbditos y decisiones.

Orwyle le da información de los Hightower a Rhaenyra, que está bsucando las comunicaciones de Otto con su sobrino, y conocer un poco más sobre las intenciones de Ormund. Rhaenyra aprovecha para decirle al Gran Maestre que el Alto Septo se rehusó a ingirla. A lo que él le debate si realmente es importante. Ya que ella tiene suficientes símbolos de poder: sus dragones. Le aconseja que remover al Alto Septo sería incitar a los fieles, a menos de que esté pensando en una forma más «permanente» de removerlo; o sea asesinarlo.
Pasamos a Daemon en Vale, que es muy loco que regresara sobre todo después de la muerte de su primera esposa. Vemoa a Daemon entrar al salón de Lady Arryn, y decirle que es un deleite regresar y recordándole su promesa de hombres a cambio de un dragón. Ella le dice que entonces debería enviar bebés porque el dragón de Jeoffrey es tan pequeño que no podría defender Vale, y que incluso ya se lo llevaron. Eso podría ser visto hasta como un insulto. Daemon le pide cumplir su promesa y que aunque ya no necesita ejército puede darles oro, para demostrar su lealtad a la corona. En uno de los intercambios más graciosos de la serie, ella remarca que el gran Príncipe Daemon Targyeran está mendigando en su salón, y que nunca pensó vivir para ver eso. El le dice que con su regalo de oro le dará el beneficio de su rápida salida de Vale.

Cuando Daemon está montando el oro en su dragón vemos que Caraxes está nervioso y que no puede controlarlo. Sin hacerle caso a su jinete, Caraxes lo lleva a un nido en una cueva. Ahí Daemon se encuentra con su hija Rhaena y Sheepstealer. Ella toda desaliñada y con el pelo corto. Daemon le pregunta que cómo obtuvo su dragón y ella le contesta que le da ovejas. Rhaena le explica que lo de la muerte de Jace fue un accidente y que ella solo quería ayudar. Aunque le pide que regresen, ella le dice que ya no puede dejar a Sheepstealer porque ya es una parte de ella; además de que después de lo que pasó con Jace jamás podría estar frente a Rhaenyra. Rhaena le pide a su padre que no le diga a la reina que la vio, sino que ella elige el exilio.
De nuevo en Tumbleton Ormund está experimentando con aromas cuando le llega un cuervo de Herrenhal. Daeron pide a los que están sirviendo que salgan de la habitación. El Lord Hightower lee la carta y se enoja por su contenido. Hace todo un berrinche en el que destruye varios objetos y ataca la mesa con su espada. Luego vuelve a su compostura normal. Se da cuenta de que Aemond no va a venir y sus planes tienen que ser alterados.

Al revisar la correspondencia de Otto, se dan cuenta de que Lord Ormund gobernó Oldtown como un reino independiente, ya que parece que nunca contestó las cartas enviadas por su tío. En esta escena vemos que ya Rhaenyra tiene su nuevo guardia real. También aparece Ulf a pedirle favores para sus «aliados de la taberna». A lo que la reina le prohibe ir a la taberna ya que él ahora es propiedad de la corona y si algo le pasa, todo el reino se verá amenazado. Cuando le dice que debe quedarse en la Fortaleza Roja, este le dice que ha visto que en la ciudad hay protestas contra ella y que la llaman la Reina de Bastardos. Inmediatamente, Rhaenyra ordena a los Capas Doradas que quiten los grafitis y que detengan a los culpables.
En Rook’s Rest Aegon sigue trabajando y él y Larys se enteran de que Rhaenyra lo declaró muerto. Larys le dice que actúe tranquilo y lo llama Gregor, ya que en este momento el anonimato es fundamental para ellos. Al terminar su trabajo, Aegon va por comida pero ya no queda, por lo que se enoja bastante. Va donde Janos, el encargado del campamento, a quedarse y éste lo hace arrodillarse y besar sus pies, Recordándole que él es el que manda ahí y pidiéndole que lo llame Mi Lord. ¡Qué asco! Esa escena es super asquerosa, esos zapatos y el piso todo sucio, lleno de barro y quien sabe qué mas. Casi me muero y me vomito viendo eso.

En la Fortaleza Roja vemos que Ser Manderly es el nuevo Maestro de la Moneda. Deamon llega donde su esposa y le trae el oro de Lady Arryn y el craneo del supuesto jinete de Sheepstealer. Rhaenyra se siente decepcionada, ya que ella quería ver a quien mató a su hijo, quería castigarlo ella misma. Daemon le pregunta que si de haberlo hecho ella misma se habría acabado su dolor, a lo que sabemos que no es posible. Después de eso hablan de qué hacer con el oro. Daemon dice que debería usarse para pagar la guardia de la Ciudad, mientras Mysaria que también está ahí, aconseja que se use para el pueblo. La Reina decide entonces, que el oro será para el pueblo mientras que Daemon debería calmar a la guardia mientras consiguen pagarles. Mysaria se siente victoriosa y Daemon le dice que es un grave error dejar sin pago a los que cuidan el orden de su ciudad. Obviamente los 2 tienen razón y a Rhaenyra siempre le tocan esas decisiones que no tienen opción correcta.
Después, Rhaenyra llega a la habitación de Alicent y Helaena para indicarles que ya envió hombres a entregar los restos de Otto a Oldtown. Cuando la reina se retira, Alicent se da cuenta de que su hija está embarazada. Ayyy, otro giro más para la trama. ¿Ahora que va a pasar con Helaena si está esperando otro heredero más para la corona? Esto cada episodio se enreda más y más. ¿Qué va a hacer Rhaenyra cuando se entere? Ya no las puede dejar libres como prometió. Más intrigas…

En un montaje rápido, en Tumbleton ven que Hugh llega a hacer guardia con Vermithor, pasando muy cerca de los techos de la ciudad. Luego volvemos a King’s Landing donde la guardia —de manera bastante violenta y despiadada— empieza a buscar a los culpables de los grafitis contra Rhaenyra.
Para finalizar, regresamos a Tumbleton, donde vemos a Daeron acariciando a su dragona Tessarion. Ormund le dice que no debe darle tanto afecto a una bestia. Declara que Daeron siempre ha sido un buen niño, amable y criado en la luz de los Siete, pero tiene una mancha en su sangre por ser Targeryan. Su tutor le dice que los dioses le han dado un propósito divino: el rey debe ser él, Daeron, un verdadero Hightower —no como sus hermanos—. Ya que los brutos (cualquiera que apoye a los negros) han elevado a una mujer al reino, toda una profanación.

Después de toda ese monólogo, Ormund manda a traer un prisionero, que resulta ser el cuñado de Hugh Hammer, le explica a Daeron que éste debe responder ante la justicia porque puso las manos sobre un Hightower, que es una extensión de ellos mismos y de la corona. En un discurso sobre cómo debe ser un rey virtuoso: debe tener honor, sabiduría y justicia; por lo que le pide a su pupilo que no lo decepcione y lo mate. Demostrando una vez más lo cruel y calculador que es. Aunque en un inicio Daeron lo defiende y le dice que es inocente y parece que no lo va a hacer, cede ante la presión de su tutor cuando le entrega su propia espada y lo mata. Esto se convierte como una especie de rito de iniciación de Daeron y Ormund por la lucha por la corona para ellos. Cada vez me cae más mal Ormund, pero me parece un personaje intrigante. El capitulo termina con Tessarion incinerando al personaje fallecido. De lo que están dispuestos a cometer.
¡Ahora si comienza la guerra contra Ormund y un nuevo reclamo al trono, el de Daeron!
Este capítulo no fue tan bueno como los anteriores, así que le doy un 7.

Pd. Es muy gracioso ver cómo en la escena final Tessarion intenta proteger varias veces a Daeron de Ormund. Hasta la dragona sabe lo malo que es.

Ficha Técnica
House Of The Dragon
Estados Unidos, 2026, Temporada 3, Episodio 4
Clasificación: 18+
Guión: David Hancock
Dirección: Clare Kilner
Género: Drama, Fantasía, Acción
Reparto: Matt Smith, Emma D’Arcy, Olivia Cooke, James Norton, Steve Toussaint, Fabien Frankel, Matthew Needham, Sonoya Mizuno, Tom Glynn-Carney, Phoebe Campbell, Phia Saban, Kurt Egyiawan, Freddie Fox, Gayle Rankin, Abubakar Salim, Kieran Bew, Tom Bennett, Ellora Torchia, Joplin Sibtain, Dan Flogler, Benjamin Evan Ainsworth, Tom Cullen
